Cómo influye que conozcamos de dónde venimos para conseguir nuestro tiempo siendo madres

Por qué el autoconocimiento es previo a una mejor organización 

Siempre hemos escuchado que para conseguir gestionar nuestro tiempo de forma óptima debemos organizarnos mejor y aplicar técnicas que nos lleven a ser más productivos, es decir a hacer más en menos tiempo. 

Si esto fuera así, en el caso de las madres, estaríamos empeorando el estrés que ellas ya tienen de por sí en su día a día. Porque seamos sinceras, una madre ya es productiva (si nos centramos en esta definición de productividad: hacer más en menos tiempo): consiguen ocuparse de los niños, la casa, sus trabajos, la compra… y todo sale adelante… lo que ocurre es que sale adelante ¿a qué precio? 

Pagando el precio del estar estresada gran parte del día, con problemas de ansiedad, muchas veces dedicándose a un trabajo que no les llena desarrollado solo para contribuir a la economía familiar. 

Entonces todo parece insinuar que una mejor gestión del tiempo para las madres no es suficiente si la abordamos desde el punto de vista meramente organizativo y productivo.

La mujer tiene un cerebro distinto al del hombre, ni mejor ni peor, distinto . Ya lo decía Marián Rojas Estapé medica psiquiatra escritora y madre de 4 niños: hemisferio izquierdo analitico mas desarrollado en el hombre y elderecho mas desarrollado en la mujer que es el emocional, hay mas conexiones entre hemisferios en la mujer que en el hombre q tiene mas conexiones dentro de su hemisferio izquierdo… el de la mujer, hacer varias cosas, el cerebro de la mujer se dispersa mas, en el hombre coje mas foco porque… puede hacer varias coas a la vez. todo son conexiones, el hombre ve puntos.

Con lo cual, aunque a todos, hombres y mujeres, nos afecte la historia de dónde venimos. A la mujer le afecta de una manera muy profunda sobre todo cuando se convierte en madre, pues lo da todo, absolutamente todo, aunque eso signifique que no quede nada para ella. 

Por qué esto es así? Muchas veces por ese patrón de perfeccionismo que desde pequeñas nos han ido inculcando: “equivocarse no es bueno, esfuérzate por hacerlo bien y ser perfecta”… no solo a nivel familiar, también en las escuelas, el equivocarse es algo muy negativo, sacas peores notas y no está valorado el equivocarse para aprender para cada vez ser mejor, porque en la equivocación hay aprendizaje.

Entonces, volviendo a la maternidad, nos convertimos en madres luchando por alcanzar ese idealismo. 

Idealismo que por otra parte no existe, la madre ideal no existe al igual que la persona perfecta no existe, lo que sí existe es el equilibrio que cada una consiga encontrar para ser feliz y sentirse bien. 

Y eso es lo que yo trabajo, el conócete para encontrar tu equilibrio, no el mismo equilibrio que la madre de al lado, no, el tuyo propio. 

Y eso se empieza a encontrar haciéndonos preguntas del tipo: 

  • ¿Cómo pensaba mi familia sobre este asunto? 
  • ¿En mi infancia exprés años abiertamente las emociones? 
  • ¿Podía hablar abiertamente de lo que me preocupaba? 
  • ¿Qué creencias habían en mi familia respecto al dinero? 
  • ¿Qué valores familiares he heredado? 

¿Eso es mío, yo soy realmente así o es porque lo he visto en casa? 

Ejemplos que nos confirman que el conocer de dónde venimos nos ayudará a valorarnos para conseguir nuestro espacio y nuestro tiempo 

  • 1.- van pasando los días como madre de dos niños pequeños, lo más habitual, y sabes que tienes que hacer ejercicio pero no consigues sacar ni un segundo, ni media hora a la semana… ahí falta motivación para cuidarte, quizá has absorbido de tu infancia o adolescencia que no es importante el autocuidado que con esforzarse para ganar dinero es suficiente…. Que tu cuerpo no es merecedor de ese autocuidado… 
  • 2.- al estrés de la casa y los niños se une el estrés de dedicarte a algo en el trabajo que no te gusta nada… pregúntate en qué trabajaban tus padres? Te han inculcado que lo importante es esforzarse, tener un estatus en el trabajo y que te reconozcan por ello… pero tú sientes que aquell no te llena… pero claro, a todo eso se une el estrés del día a día que todo sube de costar dinero y que hay que traer dinero a casa.
  • 3.- lo haces todo para los demás, la casa, las comidas, los recados y si queda algo para ti que sea al final… es que si no no estás tranquila, y cuando llega ese final estás tan Casandra que no pueees con tu alma… qué pasaba en tu casa con tu madre? Has visto eso? En alguna parte te han enseñado el equilibrio entre las 4 energías? O te han pedido desde muy pequeña que hay que quedar bien y que los demás deben pensar bien de ti? 

Recursos para que la madre investigue y se trabaje a sí misma 

  • Un gran ejercicio que puedes hacer es cada vez que alguna situación te incomode pregúntate, cuándo fue la primera vez que me sentí así? Recuérdalo con todos los detalles que puedas y empieza a tirar del hilo desde ahí.
  • Un gran libro que puedes leer es el juego de la atención de Marly Kuenerz, psicóloga Clinica 
  • Y tb tus zonas erróneas de de Wayne Dyer así como taller de amor de Raimon Samsó. 

 

Tienes más recursos gratuitos en el canal de Instagram de @tiempo_paramama 

Ha sido un placer estar este ratio aquí contigo sobre todo desenmascarando el tema de la productividad en madres que no es solamente con lo que se ve con lo que tenemos que trabajar: sólo objetivos, organización, productividad, eos vendrá después, empecemos por él para qué hacemos las cosas y en ese para qué auto descubrámonos y aprendamos de nuestra historia, del dónde venimos.

Un abrazo y hasta la semana próxima.